domingo, 19 de febrero de 2017

Va de libros 3: Diario de Greg.


Va de libros 3 está dedicado a uno de los libros más famosos de los últimos años: Diario de Greg. Laura nos recomienda esta lectura que ha conseguido enganchar a lectores de todo el mundo. 


Título: El diario de Greg.
Autor: Jeff Kinney
Editorial: RBA Libros
Nº de páginas: 224
ISBN: 9788498672220

martes, 14 de febrero de 2017

Poesía eres tú

Hoy, en este día de enamorados, de amistades, de besos y abrazos, conocemos a Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 17 de febrero de 1836-Madrid, 22 de diciembre de 1870), poeta español perteneciente al movimiento del Romanticismo. Su obra más célebre son "Rimas y Leyendas". Dos de sus rimas más famosas y que recitamos en clase son estas:

Rima XXI

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.


Rima XXIII

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡Yo no sé
qué te diera por un beso!


Y como el amor está en el aire y además es uno de los temas universales en la literatura y, sobre todo, en la poesía, no nos cortamos y creamos estos amorosos poemas. 



Tú, yo, solos los dos, 
por la noche y por el día
veinticuatro horas seguidas.
(Lucas)


Tus ojos alumbran
mi corazón.
(Alba)


Tu corazón es grande como el mar.
Y cada vez que me miras...
los peces se mueven como locos.
(Alma)


En febrero
sé verdadero,
di lo que sientes
y sé un valiente.
(Eduardo)


Cuando estoy contigo
sueño con dormir
en las suaves nubes.
(Laura)


Late, late
mi corazón.
Cuando te veo
luzco de color.
(Tiffany)


El amor es el centro de la vida,
está en los árboles,
en las nubes,
dentro de ti
y en las personas que se quieren,
el amor está en el cielo.
(Irene G.)


Continuará...


domingo, 12 de febrero de 2017

Va de libros 2: Diamant mysteriet.


Alma nos recomienda las aventuras de la pareja de detectives más famosa de toda Suecia, Lasse y Maja. ¡Y lo hace genial!

Título: Diamant Mysteriet.
Autor: Martin Widmark


lunes, 6 de febrero de 2017

Va de libros 1: Aprendiz de fantasma.


Lectoras y lectores de 4º de Primaria del CEIP Gloria Fuertes recomiendan los libros más interesantes y divertidos que han leído. Todos los lunes, en "Va de libros" y con la Biblioteca Pública San Miguel.

La primera recomendación la hace Eduardo González sobre el libro Aprendiz de fantasma del escritor Jesús López Moya (editorial Fun Readers).


Título: Aprendiz de fantasma.
Autor: Jesús López Moya.
Edición: Fun Readers, 2015
Nº de páginas: 135
ISBN: 978-84-944412-1-9



domingo, 22 de enero de 2017

Jugar con las letras

El taller de poesía comienza hablando de poesía a modo de trabalenguas, jugando con las palabras, estirándolas, acercándolas, recitando palabras pequeñas y grandes, algunas muy difíciles, palabras bonitas y alguna que otra fea. 

Hablamos también de los poetas y nombramos aquellos que conocemos (entre ellos, por supuesto, nuestra Gloria Fuertes). Para los más curiosos dejamos la tarea de investigar sobre otros poetas y sus obras (Eduardo se encargará de contarnos quién fue un tal Ramón Gómez de la Serna). Descubrimos que hay poetas que escriben como les da la gana y ¡hasta con faltas de ortografía! Juan Ramón Jiménez, por ejemplo, todo lo escribía con jota. 

Después llega la hora de enfrentarnos al papel y dejar que las letras inunden la hoja, eso sí, libres como el pájaro de la poesía. Partimos de una pequeña poesía sobre la letra M y, tomándola de ejemplo, creamos las nuestras. 
(A juego lento. Taller de poesía. Mar Benegas y Carlos Rubio. Editorial Litera, 2016)

La eMe es un caMello
con el que cruzar
un Mar de arena.

La J es el anzuelo del pescador
y en su casa
tiene un bonito jarrón. 
(Lucas)

La P de Primark
es donde trabaja
mi papá.
(Pau)

La R es un ratón
que se le escapó
a Don Ramón.
(Pau)

La I de iglú es un sitio
donde los idiotas
pasan frío.
(Irene G.)

La L es el limón
que cada día cae del limonero
por diversión. 
(Irene G.)

La n es un puente
por donde pasa la corriente
de toda la gente.
(Sebastian)

La B es un burrito
y está rico.
(Cristian)

A la L de leopardo
la cuida Gerardo.
(Eduardo)

La H es un helado
como el que me tomo
en primavera y verano.
(Mateo)

La B es brillante
como el sol.
(Alma)

Continuará...









Escuela y poesía

El taller de poesía, al que dedicamos una sesión semanal (o, a veces, algo más… y que llegado el momento ocupará toda la jornada escolar), nace con la intención de volver a poner al niño en contacto con la poesía, con esa poesía que escuchaba de forma natural desde que nació por medio de las nanas, los juegos de palabras, retahílas, canciones populares… que en su casa su mamá, papá, abuelitas, le regalaban. Esa poesía natural queda, en muchas ocasiones, demasiado sometida al currículo o centrada en una didáctica de la poesía que provoca el rechazo del alumno. El taller de poesía busca abrir la puerta del aula a la poesía, una poesía sin preocupaciones de contenidos, evaluaciones o tiempos. Una poesía libre, sin ataduras, sin prejuicios, desde el juego y el sentimiento.

“Queremos no sólo lectores sino, fundamentalmente, seres capaces de tomar la palabra. Lo único que la escuela puede, y debe, hacer es ofrecer la posibilidad de que el niño se apropie libremente de la palabra y la utilice para decir aun lo opuesto a nuestro pensamiento.”

Mercedes Calvo. Tomar la palabra. La poesía en la escuela.

Yo cogí a la Poesía de la mano, y la hice entrar en mi escuela.
Aquí -le dije- andarás como en tu propia casa. Nada te ha de faltar.
Ni candela, pues un lucero arde siempre entre nosotros;
ni flores -tú que tanto las amas-, ni corazón,
ni un laúd de luna y de fe para tus canciones...
Y la hice entrar en mi escuela. Y ya todo se llenó de su gracia
sin palabras, de su celeste aliento creador...
Alguien, incomprensivo, murmuraba: -¿Pero qué dicen a esto los
poetas, desde sus torres de marfil?
Y los juglares, ¿qué hacen, cruzados de brazos?
¿Adónde vamos a parar?

JUAN BERBEL


lunes, 10 de octubre de 2016

¿Qué espera un niño de ti?


Escribo este artículo desde mi experiencia diaria como maestra, de lo que veo y vivo con mis alumnos de Primaria (y también de Infantil ya que se puede aplicar a todas las edades) así que no hay referencia pedagógica alguna, ni teoría psicológica o similar que avale lo que digo. Es tal cual lo pienso, mi opinión de maestra.

En primer lugar un niño necesita o espera de ti algo que está en la cima de todas sus demás demandas o necesidades y que engloba al resto de aspectos: RESPETO.  
En lo últimos años escuchamos, una y otra vez, la importancia de recuperar el respeto por el profesor o por cualquier persona adulta o con autoridad. Creo que esto es algo fundamental entre alumnos y profesores pero, en general, entre cualquier grupo de personas que se relacionan o que conviven diariamente. Esto también debe contemplar el respeto del profesor hacia su alumnado. Las mismas premisas que utilizamos entre adultos para guardarnos respeto son las que debemos utilizar con nuestros alumnos. Para mí es evidente (o de cajón) que no puedo buscar el respeto de mis alumnos si constantemente ellos no se sienten respetados por mí.

A partir de aquí, el resto de aspectos que un niño o alumno necesita de un adulto o maestro son todas las actitudes con las que podríamos hacer una descripción de lo que es RESPETAR.
  • Si a mi compañero de trabajo o amistades no les hablo gritando, salvo que esté justificado porque el ambiente hace imposible que me escuchen, al niño tampoco le gusta que le griten.
  • No dudo de su palabra, confío en él. He escuchado muchas historias disparatadas y desde mi posición de adulto sé que eran mentira o que tenían, vamos a dejarlo así, muchas mentirijillas, pero cuando el niño está contándote algo que para él es importante, necesita que le escuches atentamente y no dudes de él. Después habrá que investigar, en el caso de “historias fantásticas”, si tienes ante ti un mentiroso compulsivo (que los hay), si enmascara la realidad a su manera por algún motivo y por qué lo hace, o si tienes ante ti a un perfecto contador de historias con un exitoso futuro como escritor.
  • No le mientas. La realidad es la que es y en muchas ocasiones habrá que suavizarla o amoldarla a la edad del niño pero nunca cambiarla.
  • Antes de poner un castigo pregunta qué es lo que ha ocurrido o los motivos que ha tenido el niño para hacer lo que ha hecho. ¿Y si nadie le había dicho antes que estaba mal hacerlo? Esto no quiere decir que no haya que reprobar ciertos comportamientos pero siempre partiendo del diálogo y después estableciendo castigos o consecuencias que, además, sean equilibradas con el daño provocado.
  • No intentes cambiar su personalidad. Enséñale actitudes, buenos comportamientos, maneras diferentes de hacer cada cosa pero respeta su forma de ser, acepta a cada uno tal y cómo es. Al igual que en las relaciones entre adultos, siempre hay quien nos cae mejor y quien nos cae peor. Los alumnos también tienen sus profes preferidos y los que no les gustan tanto. No podemos obligar a nadie, profesor o alumno, a que todo el mundo le caiga bien pero sí a respetar la forma de ser de todos.
  • Pregúntale su opinión. Cuántas veces me he quedado con la boca abierta al escucharlos. En todas esas cabecitas bulle un avispero de información mezclada con aportaciones personales, con fantasía en mayor o menor grado… pero siempre son puntos de vista que pueden resultar interesantes y desde los que, hasta los adultos o maestros (que a veces nos creemos los más sabios y poseedores de la única verdad), podemos aprender.
  • Demuestra, a veces basta con una sonrisa o una palabra cariñosa, que te ha sorprendido, te ha agradado o que ha hecho algo bien. El niño se siente como un gigante cuando su maestra (madre, padre) lo halaga y cuando le muestra que sus expectativas con respecto a él son siempre optimistas. ¡Sé que puedes hacerlo! ¡Estoy completamente segura de que lo conseguirás!
  • Y, por último, intenta ser un poco divertida (aunque sea sólo un poco, con un chiste, una ocurrencia…) Pasamos muchas horas en el colegio y la risa es salud.


Y a partir del respeto por nuestros alumnos yo les pido el mismo respeto hacia mí. Si no te grito, tú no me grites. Si confío en ti, confía tú en mí. Si no te miento, tú no me mientas. Si algo de lo que hago no te gusta intenta comprender los motivos que me llevan a hacerlo (nunca será para fastidiarte). A mí también me gustan tus sonrisas y tus halagos (en esto los niños/as de infantil son los mejores: su seño siempre va guapa, es la mejor y le dan muchos besitos y abrazos).

Es fácil perder el respeto hacia alguien que no te respeta e igual de fácil respetar al que te respeta a ti. Hacia un lado y hacia el otro.